De muerte a vida - Entrega #3



Juez Justo



Hola soy el pastor Eduardo Torres y te saludo desde el estado más dulce de la Unión Americana, Alabama, hoy con un radiante sol, una mañana hermosa.  Estemos atento a la voz de Dios, a sus enseñanzas, a su voluntad.

En la reflexión de ayer compartir contigo sobre el Carácter de Dios y hoy continuaremos este tema. Recuerda que Él es el dueño de Su creación.  Él es mi dueño y tu dueño, es dueño de todos lo creado por Él.   Ayer finalizamos con el versículo de Romanos 3:23; con esa porción iniciamos hoy: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,”. En este versículo (Rom. 3:23) se resume el Carácter de Dios.  Ya sabemos que Dios es creador.  También es Juez, severo, pero a la vez misericordioso.  No obstante, lo voy a describir como Juez Justo.  También Dios es Salvador, es allí donde se encuentra Su equidad, “justicia y gracia”.  La gracia de Dios no está en nosotros, Él la da por medio del sacrificio de Su Hijo. En el libro de Romanos 3:22-24 dice: “Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinción, pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó”, entonces concluimos que la Gracia de Dios y la Justicia de Dios van de la mano, dice Romanos 4:7-8: “Dichosos aquellos a quienes se les perdonan las transgresiones y se les cubren los pecados! ¡Dichoso aquel cuyo pecado el Señor no tomará en cuenta!”; esto es consecuencia de aceptar, seguir y servir a Cristo, entonces termina diciendo san Pablo en Romanos 5:1: “En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.”  Amiga, amigo con esta reflexión de hoy tenemos como consecuencia que (1) Dios mezcla su justicia con su misericordia.  (2) Como nuestro juez le rendimos cuentas a Él y solo a Él.  Y (3) Como nuestro Salvador le necesitamos desesperadamente.  

Te invito a orar ahora, pide al SEÑOR que perdone tu pecado, amigo, amiga, yo deseo mucho que tu tengas paz, salud y bonanza, así como prospere tu alma.  Hasta mañana en una nueva cita. Disfruta de día que Dios nos ha regalado. Bendiciones.

Mañana continuamos, Bendiciones, más quiero invitarle a la página "La Palabra de Verdad" en Facebook


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