sábado, marzo 31, 2018

Cristo el Conquistador de la Muerte




      


Una verdad para ser creída

Juan 11:1-44


En la vida se manejan los detalles sobre la base de la verdad, y el tema que nos trae hoy aquí, “aceptar que Jesús resucitó a Lázaro de la muerte y que Él mismo Jesús resucitó de entre los muertos” es más que un detalle religioso.  No es una cuestión de preferencias, y mucho menos es pensar en esto y tomar una posición sin haber investigado.  La fe es central en todo esto y el núcleo de la fe es la verdad. En base a aceptar o no la resurrección de Lázaro por mano de Jesús, nos lleva a creer o no en la misma resurrección de Cristo; no nos parece lo mismo que alguien tenga el poder de resucitar a un muerto, que resucitar a sí mismo de la muerte y esto en definitiva es una cuestión que determina donde pasaremos la eternidad.  Esto nos trae una interrogante ¿Jesús levanto a Lázaro de entre los muertos?
Yo no estoy aquí hablando de reanimación, ni de reencarnación.  Estoy hablando que el cadáver de Lázaro tenía cuatro días de haber sido sepultado Jesús lo volvió a la vida y salió de su tumba; así mismo el cadáver de Jesús fue sepultado y luego al tercer día volvió a vivir, resucitó.  La historia de este pasaje se narra así:  Lázaro estaba enfermo: El capítulo empieza narrando la enfermedad de lázaro y el hecho es que Jesús estaba consciente de ello v.1-3 ¿Qué dice Jesús al respecto?  -  Jesús no va inmediatamente el mismo día en que se entera de la triste noticia, pero además expresa que tal enfermedad es para que Dios sea glorificado, que no es para muerte, dice para muerte, no dice de muerte.  Jesús dice a sus discípulos en el versículo 11Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy para despertarlo, ellos siempre con poca fe, no captan el mensaje de Cristo.  Fíjate amigo lector “no es para muerte” --- “nuestro amigo Lázaro duerme, voy a despertarle” saquemos nuestro entendimiento del cajón… piensa allí “un día voy a morir, más como he creído en Cristo, Él volverá en otro día y me va a despertar” ¿crees esto? Creer en Jesús esta bien, Creerle a Jesús es la clave; amigo lector, ¿crees en las palabras de Jesús? ¿crees tú en Sus promesas? ¿en Sus juicios?
Lázaro murió realmente (leer v.14), pero su fin no sería la muerte, pues Jesús iba a intervenir, y cuando Él interviene, la muerte no tiene la victoria final. Dice Romanos 6:8-9 “Así que, si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él.  Sabemos que Cristo resucitó y que no volverá a morir, pues la muerte ya no tiene poder sobre él. Es a esta forma de creer lo que llamo una fe madura; pero tal fe no es nuestra, no proviene de nosotros, es un don de Dios, no es el resultado de nuestro intelecto, tampoco es un paso a ciegas, dice Efesios 2:8 al 10:  Ciertamente la gracia de Dios los ha salvado por medio de la fe. Ésta [fe] no nació de ustedes, sino que es un don de Dios; ni es resultado de las obras, para que nadie se vanaglorie Nosotros somos hechura suya; hemos sido creados en Cristo Jesús para realizar buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que vivamos de acuerdo con ellas.  Cuando una persona da el paso para salvación, la Biblia enseña, según este pasaje y muchos otros más, que ellos han sido salvados porque aceptaron el amor de Dios. Ninguno de se ganó la salvación, sino que Dios se la regaló, es un don.  La salvación de esas personas no es el resultado de sus propios esfuerzos. Por eso nadie puede sentirse orgulloso de llegar a ser salvo.  Nosotros somos creación de Dios. Por nuestra unión con Jesucristo, nos creó para que vivamos haciendo el bien, lo cual Dios ya había planeado desde antes, y el SEÑOR no tiene plan “B”.  Por lo tanto y para continuar con la idea anterior, continúo diciendo que es Jesús quien madura nuestra fe.  Fíjate en esto amigo lector, o amiga lectora… Lázaro ya estaba muerto y Jesús se alegra de ello, y su alegría es por sus discípulos, es por ti y por mí.  Pero lo que Jesús quiere con esto es madurar la fe de ellos y de nosotros, Él se los dice: “Lázaro ha muerto; y me alegro por ustedes, de no haber estado allí cuando murió, para que ustedes crean de una vez”, (Vv.14-15).   Expliquémonos esto:
    1)    Dios da oportunidad para madurar nuestra fe, Jesús les enseñó con esa experiencia que Él tiene “Poder sobre la muerte”, el poder de la Resurrección. En Mateo 16:21 Jesús dice a sus discípulos: “…Tendré que ir a Jerusalén, y los líderes del país, los sacerdotes principales y los maestros de la Ley me harán sufrir mucho. Allí van a matarme, pero tres días después resucitaré.” Ellos como a muchos de nosotros nos falta madurar en nuestra fe…
    2)    Dios está más interesado en nuestra confianza y profundizar nuestra relación con Él, que ofrecernos comodidad, en la profunda relación con Dios existe la adversidad, más no el desaliento, existe el dolor, más no la duda, existe la humildad, más no la soberbia.
    3)    Si confiamos en Jesús, Él obrará en cada detalle de nuestra vida, incluyendo, el dolor, la adversidad, la soledad, la angustia, la traición, la enfermedad y hasta la muerte “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse…”; Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” (Rom. 8:18, 28). Sigamos la historia…

En ese momento Martha llega apesadumbrada, …y comenzó a quejarse por lo que le estaba pasando a ella, por su dolor, por su perdida… V.21-24 “Y Marta le dijo a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero también sé ahora que todo lo que le pidas a Dios, Dios te lo concederá.» Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará.» Marta le dijo: «Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.»”.
Marta recibe a Jesús con el título Señor y con el sentido pleno de la palabra, y expresa su fe en el poder de él para evitar la muerte, pero no se atreve a abrigar la esperanza de una resurrección, especialmente después de “cuatro días”.
Lo que Martha no capto, y lo que hoy muchos no asimilan es lo que Jesús le revela luego, en V.25-27 ”…Martha, Yo soy la resurrección y la vida…No soy la muerte, soy la vida y el que cree en mi, aunque este muerto vivirá!!!”    Jesús es dador de vida, Jesús es la vida, el lo dijo de si mismo, “…yo soy la vida…” Juan 14:6 y ahora agrega y así está en el griego: “…el que esté creyendo en mi aunque muera vivirá... y todo aquel que vive confiando profundamente en mi de ninguna manera morirá”.[1] No importa cuanto tiempo tenga de haber muerto, Yo lo resucitaré dice el Señor.  Entendemos que las palabras de Marta expresan más bien lamento, aflicción que reproche.  Entonces Jesús se dispone a demostrar su autoridad y poder lo que dijo de sí mismo y de Lázaro en cuanto a la resurrección, y lega a la tumba donde están los restos de su amigo.  “¿Dónde lo pusiste? pregunta, y el escenario cambia, de dudas, quejas, aflicción, lamento; ¡ahora está la expectativa, la incógnita, de la expresión! !Señor si hubieras estado aquí!  ¿qué piensas hacer, si ya hiede? Y a pesar de la gran fe que tenían en Jesús, ni ellas ni los apóstoles sospechaban lo que acontecería.

Tu y yo vivimos muchas veces con la expectativa de lo que pasará, tu y yo no tenemos la suficiente fe para creer por si mismo en el poder de Jesús, hay veces que nuestras esperanzas hieden de lo muerta que están, sin darnos cuenta que hay un Dios vivo que cambia la muerte en vida.

En el versículo 35 dice que “Jesús lloró”. Eran lágrimas de compasión, en el texto original en griego dice que Jesús derramó lágrimas (εδακρυσενDerramó lágrimas / ο el / ιησουςJesús), Compasión ¿por quién? Tal vez por su amigo, o por el dolor de la familia; o lágrimas de indignación por la incredulidad de los judíos quienes, a pesar de que había presenciado tantas señales y escuchado tantas enseñanzas, todavía lo rechazaban y, más, estaban tramando su muerte.  O, quizás ambas emociones estaban expresándose por medio de las lágrimas. En todo caso, las mismas lágrimas revelan la naturaleza humana, compasiva y sensible del Mesías.
Quiten la piedra… y Martha repite insiste, de otra manera, pero insiste «Señor, ya huele mal, pues ha estado allí cuatro días.» le dijo [Jesús]: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?» V.41…Ellos quitaron la piedra… Hicieron lo natural, pero Jesús hizo lo sobrenatural… Con Su autoridad y Poder dijo: «Padre, te doy gracias por haberme escuchado.  Yo sabía que siempre me escuchas; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado  Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto resucitó” (11:41-44)

Quita hoy esa piedra de la duda, quita esa piedra de carnalidad, quita esa piedra de temor, quita esa piedra de culpa, quita esa piedra de falta de perdón, quita esa piedra de falta de consagración… Y luego alza tu voz y ordénale a esas situaciones en las cuales ya habías perdido la esperanza, ordénales que vivan y vivirán…

Amigos, Jesús aquí declaro ser la vida y la resurrección, además Él anunció su muerte y su resurrección (Marcos 8:31; 9:31; 10:33-34),. Hoy celebramos la resurrección de Jesús.  Él murió en la cruz y sus restos fueron sepultados, mas como Él prometió, se levantó de la muerte venciendo a la muerte misma.  Al resucitar de entre los muertos el demuestra que es el Señor.  Él tiene autoridad absoluta sobre la vida y sobre la muerte, lo que lo hace … Él es el Señor de la vida y la muerte.  En Juan 10:17-18 Él dice: “Por eso me ama el Padre: porque entrego mi vida para volver a recibirla. Nadie me la arrebata, sino que yo la entrego por mi propia voluntad.  Tengo autoridad para entregarla, y tengo también autoridad para volver a recibirla.  Éste es el mandamiento que recibí de mi Padre.”  Esta historia hoy contada nos da la certeza que como lo hizo con Lázaro, así lo hará con nosotros.   Estamos muerto en nuestros delitos y pecados (Efesios 2:1), entonces la muerte es consecuencia del pecado.  La realidad es que la muerte es el pago por el pecado, mas, si Jesús resucito de los muertos, y es el Señor de la vida y la muerte, del pecado y por ende de Satanás, repitamos como Pablo "¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? "El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley. ¡Pero gracias a Dios! Él nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo. (I Corintios 15:55-57)
Ahora no se trata de Lázaro, él solo es un ejemplo del poder de Dios sobre nosotros;  Ahora se trata del mismo Cristo, si Jesús no hubiese resucitado, vana sería nuestra fe y nuestra esperanza, la de Lázaro y la nuestra (1Cor 15:14, 17)  Ahora Jesús reina soberanamente sobre nosotros.  Independientemente de si creemos o no, El es el Rey, El es el Señor del universo.  No le elegimos a El como nuestro Señor.  El es el Señor sobre todo ser viviente, crea en El o no.  El resucitó, entonces es el Rey, y aunque Él nos ….Él nos ama profundamente,  Él nos juzgará para la eternidad. 
¡Jesús resucitó de entre los muertos!, ¡Jesús reina sobre nosotros soberanamente! Él nos ama profundamente, y él nos juzgará Juan 5:21, cuando Jesús dice estas palabras: "Porque, así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a quienes a él le place" . "Además, el Padre no juzga a nadie, sino que todo juicio lo ha delegado en el Hijo” (Juan 5:22) El Padre ha confiado el juicio al Hijo. Ahora bien, esta es una muy buena noticia. Esta es una buena noticia porque el juez que juzga para toda la eternidad ha pagado el precio por nuestros pecados. Así que si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo de tu pecado. Te salvarás del juicio eterno. Se te dará la vida eterna. Esto es lo que Jesús habló de una y otra y otra vez.

La pregunta personal ...

¿Tu crees en la resurrección de Jesús? Hoy nos encontramos con la verdad para ser creída y confiada. Si su respuesta a esta pregunta es no, "No, yo no creo en la resurrección de Jesús", entonces la carga de la prueba recae sobre usted. Te reto.   Si crees, ríndete ahora al señorío de Jesús.  Al que levanto a su amigo de la muerte, hazlo tu amigo hoy y así como el resucitó, también te resucitará en aquel día. Y lo que les pido a cada lector de este artículo que si dice: "Sí, creo en la resurrección de Jesús”, que de un paso más allá, para entender lo que la Biblia está enseñando cuando se trata de creencias ¡confiesa con tu boca que Jesús es el Señor! No es que hay magia en las palabras, no, pero si hay una condición de un corazón que dice "Sí".  Hoy debes creer Jesús murió en la cruz y resucitó de la tumba, hoy debes creer que Él es el Señor sobre tu vida. El señor de tu vida no es tu trabajo, no tu carrera, no es tu familia, no esto o aquello, no son las cosas, no es tu casa, ¡no! el Señor es Jesús, el que un día como hoy resucitó y que como a lázaro, al poder de su voz nos resucitará un día. Él es el Señor. Ésta es la confesión del cristianismo de principio a fin en el Nuevo Testamento. Él es el Señor.

E.Torres-Martínez

[1]  ειπεν→ Dijo αυτη→ a ella ο→ el ιησους→ Jesús εγω→ Yo ειμι→ soy/estoy siendo η→ la/el αναστασις→  Resurrección /levantamiento και→ y η→ la ζωη→ vida ο→ el πιστευων→ creyente/creyendo/(confiando) εις→ en/en un/en una /para /por /hacia dentro εμε→ a m. καν→ y si αποθανη→ muera ζησεται→ vivir.
Dijo a ella Jesús, Yo estoy siendo [PP] la resurrección y la vida, el que esté creyendo confiando hacia adentro en mi [PP], si muere, vivirá   Presente Perfecto







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viernes, marzo 30, 2018






EL DIA DE LA RECONCILIACIÓN 


Lucas 23:44-46
Desde el mediodía y hasta las tres de la tarde hubo tinieblas sobre toda la tierra. El sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. En ese momento Jesús clamó a gran voz, y dijo: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.» Y después de haber dicho esto, expiró.” (RVC).

Marcos 15:37-38
“Pero Jesús lanzó un fuerte grito y murió. En ese momento el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.”(RVC)

¿Cómo se habrán sentido los sacerdotes que estaban cumpliendo con sus tareas en el templo ese Viernes Santo, preparándose para observar el Shabbat?   El pueblo de Israel se preparaba para la observancia del Shabbat.  Desde el más humilde de los hogares hasta el Templo y sus sacerdotes. Era el Sábado, el sagrado día del descanso según la ley mosaica y la tradición judía. El término Shabbat proviene del hebreo que quiere decir “descanso” y de ahí se deriva la palabra sábado.   Pero antes de la llegada del día de descanso, todos estaban consternados, no solo por los rumores de que habían crucificado al enviado de Dios, también por los rumores de su resurrección al tercer día de su muerte. A todo esto, se une, a la hora del mediodía un tiempo de penumbras, el día se obscureció, la luz del sol no alumbró. A pocas horas un terremoto sacude la tierra, pero lo más impresionante, y lo presencian los sacerdotes y los que les acompañaban en ese momento, fue que el velo del templo[i], la gran cortina que separaba el lugar santo del lugar santísimo[ii]se rasgó en dos, desde la cenefa hasta su borde inferior. Tenía 20 metros de altura y diez centímetros de espesor. Ahora el lugar Santísimo se veía desde el lugar Santo. Conmovidos y paralizados los presentes en el templo, veían a donde solo una vez al año el sumo sacerdote entraba para oficiar el sacrificio. Era allí donde estaba la presencia de Dios y el velo ya abierto mostraba la gloria de Dios a todo el mundo. Jesús por medio de su muerte quitó la barrera que existía para estar en la propia presencia de su Padre, y ahora, dice Hebreos 10:19-20: “Hermanos, puesto que con toda libertad podemos entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, es decir, de su propio cuerpo,” (RVC). 

En aquel día hubo gran terror en Jerusalén y específicamente en el templo, hoy ya no tenemos miedo, el SEÑOR a través de Su Hijo nos abrió el camino a Él, pues Él es ese Camino, Jesús lo dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6 - RVC). Ahora somos sus hijos, al creer que Jesucristo, su Hijo, es nuestro Salvador y es el SEÑOR, nos gozamos en la verdad escrita, Su promesa: “...puesto que con toda libertad podemos entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, es decir, de su propio cuerpo, y puesto que tenemos un gran sacerdote al frente de la casa de Dios, acerquémonos con un corazón sincero, y con la plena seguridad de la fe, con el corazón purificado de una mala conciencia, y con el cuerpo lavado en agua pura. Mantengamos firme y sin fluctuar la esperanza que profesamos, porque fiel es el que prometió.
(Hebreos 10:19-23 RVC). Para Él sea la Gloria por siempre, estemos alegres, Su muerte fue un doloroso sacrificó que Jesús aceptó sufrir por nuestro pecado, que nos separaba del Padre como aquella gran cortina, y que se abrió para dejarnos estar delante del Él, en la Presencia del Padre en el gran Día de la Reconciliación.    Mi oración es que te reconcilies con Dios, que recibas y seas un seguidor de Cristo. 


BREVE PRESENTACIÓN DEL EVANGELIO PARA SALVACIÓN

Medita en cada paso con la Biblia

TODOS SOMOS PECADORES
Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” Romanos 3:23
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LA PAGA DEL PECADO ES LA MUERTE
“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” Romanos 6:23
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CRISTO MURIO EN NUESTRO LUGAR
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”Romanos 5:8
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SI CREES DE VERDAD EN ÉL SERAS SALVO
“Que, si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” Romanos 10:9
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SI CREES EN ÉL TENDRAS VIDA ETERNA
“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vidaJuan 5:24 (Creer no es solo saber quién es y que existe, más aún es confiar en lo que hizo por ti y en sus promesas)
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TU PUEDES SER SALVO AHORA:
Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” Juan 1

Escríbeme a edutomarhot@gmail.comy nos ponemos en contacto.



[i]"Haz una cortina de púrpura, carmesí, escarlata y lino fino, con querubines artísticamente bordados en ella" (Éxodo 26:31 NVI).
[ii]En el lugar Santísimos estaba el Arca de la Alianza y el propiciatorio formando un conjunto, también había un incensario de oro (Hebreos 9:4), que era el usado por el sumo sacerdote el día de la expiación (Levítico 16:12). Todo es símbolo de la presencia misma de Dios en ese lugar. Solo el Sumo Sacerdote entraba a ese lugar para la celebración del Yom Kippur,